A las mujeres también¡¡¡¡

En todas partes del mundo se da por sentado que la mujer debe ocuparse de las tareas domésticas y de atender a los miembros de la familia.

El término “economía de la atención” a menudo se utiliza para describir las múltiples tareas llevadas a cabo principalmente por mujeres y niñas en el hogar, tales como cocinar, limpiar, ir a buscar agua y muchas otras actividades asociadas al cuidado de los jóvenes, enfermos y personas mayores en la familia. El valor del tiempo, la energía y los recursos requeridos para realizar este trabajo no remunerado apenas está reconocido y explicado, a pesar de su contribución crítica a la economía en su totalidad y la sociedad en general.

La situación de la mujer en los países de renta baja continúa siendo difícil y en algunos de ellos es especialmente dramática1. Aparte del numeroso déficit sociocultural que debe soportar (el 70% de los pobres y analfabetos del mundo son mujeres), sufre también multitud de agresiones: 500 millones son objeto anualmente de algún tipo de violencia y 4 millones de adolescentes son obligadas a prostituirse. Por otra parte, los problemas relacionados con la salud se ceban con ella: el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH / SIDA), mutilaciones genitales que condicionan su vida sexual y reproductiva y especialmente la morbimortalidad materna.1

Cada vez hay más mujeres en el mundo afectadas por el VIH/SIDA, y éstas representan ya casi la mitad de los 37,2 millones de adultos infectados. Según el Resumen mundial de la epidemia de VIH/SIDA publicado en 2004 por el ONUSIDA y la OMS, el número de mujeres infectadas por el VIH ha crecido en todas las regiones del mundo en los dos últimos años. El aumento más pronunciado se ha registrado en Asia oriental donde ha sido de un 56%, seguida de Europa oriental y Asia central, con un 46%. En el África subsahariana, la región más afectada, cerca del 60% de los adultos infectados por el VIH son mujeres. En esa región, las probabilidades de infectarse de las mujeres son 1,3 veces superiores a las de los hombres. Las mujeres jóvenes de entre 15 y 24 años son las que se encuentran en mayor situación de riesgo, pues sus probabilidades de infectarse son tres a cuatro veces superiores a las de los muchachos de esa edad. Desde el punto de vista físico, las mujeres son más sensibles al virus que los hombres, y la violencia de género aumenta su vulnerabilidad. La violencia contra la mujer está ya reconocida como una violación de los derechos humanos, y se ha convertido en una cuestión de salud pública que se solapa peligrosamente con la epidemia de VIH/SIDA.

Por otra parte La efectividad de los tratamientos antirretrovirales en la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana(VIH) es tan alta que ha animado a muchas mujeres infectadas por el virus a tener hijos .2

REFERENCIAS

1. María Carrera J, Devesa N, Chacón D, Cararach V, Fabre E, Foradada CM, Ramón de Miguel J, Prats P, Rubio R. Mortalidad materna en África. Progresos de Obstetricia y Ginecología 2007;50:405-19.

2. Masferrer Martí A, López-Vílchez MA, Munné Collado J, Mur Sierra A. Lactancia materna en madres infectadas por el virus de la inmunodeficiencia humana en nuestro medio: ¿es viable y recomendable? Anales de Pediatría 2009;70:505-6.

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