Adenovirus

Última actualización: 02/09/2026 por EMEI

Introducción a la Biología de los Adenovirus

Los adenovirus representan una familia de virus ADN bicatenarios sin envoltura lipídica que destacan por su ubicuidad epidemiológica, su fascinante arquitectura macromolecular y su profunda interacción con la maquinaria celular del huésped. Aislados por primera vez en 1953 a partir de cultivos de tejido adenoidal humano por Wallace Rowe y sus colaboradores, estos agentes patógenos han sido fundamentales en la historia de la biología molecular; de hecho, el fenómeno del corte y empalme del ARN (splicing) fue descubierto estudiando la transcripción de los adenovirus.

Desde una perspectiva clínica, los adenovirus son responsables de un amplio espectro de patologías que abarcan desde infecciones autolimitadas del tracto respiratorio superior y conjuntivitis, hasta cuadros severos de neumonía, gastroenteritis y cistitis hemorrágica, con especial gravedad en pacientes pediátricos y sujetos inmunodeprimidos. En la virología contemporánea, su genoma altamente caracterizado y su capacidad para transducir células en división y quiescentes los han posicionado como la plataforma líder en el desarrollo de vectores virales para terapia génica, viroterapia oncolítica y vacunas recombinantes.

Estructura Viral y Organización Genómica

Arquitectura del Virión y Proteínas Estructurales

El virión del adenovirus es una partícula icosaédrica compleja, de aproximadamente 90 a 100 nanómetros de diámetro, que carece de envoltura lipídica, lo que le confiere una notable resistencia a los disolventes orgánicos, detergentes y condiciones ambientales adversas (incluyendo el pH ácido del tracto gastrointestinal). La cápside está compuesta por 252 capsómeros organizados de la siguiente manera:

  • Hexones: 240 capsómeros homotriméricos que forman las caras y aristas del icosaedro. Constituyen la mayor parte de la masa de la cápside y contienen los principales epítopos antigénicos que definen la reactividad cruzada de la familia.

  • Pentones: 12 capsómeros ubicados en los vértices del icosaedro. Cada base del pentón interactúa con las integrinas celulares y exhibe actividad citotóxica intrínseca, induciendo el redondeamiento celular y la inhibición de la síntesis macromolecular del huésped.

  • Fibras: De cada base del pentón se proyecta una glicoproteína fibrilar trimérica que culmina en un dominio globular terminal (protuberancia o knob). Esta estructura actúa como la hemaglutinina viral y es el determinante primario del tropismo tisular al unirse a los receptores celulares específicos.

Además de estas proteínas mayores, la cápside contiene proteínas menores estabilizadoras (proteína IIIaproteína VIproteína VIII y proteína IX) que actúan como cemento molecular, manteniendo la integridad estructural del virión y facilitando el desensamblaje durante la entrada celular.

Estructura del Genoma y Proteínas del Núcleo

El núcleo (core) del virión alberga el genoma viral, que consiste en una única molécula de ADN lineal bicatenario de entre 26 y 45 kilopares de bases (kb), dependiendo de la especie. Este genoma presenta características moleculares únicas:

  • Repeticiones Terminales Invertidas (ITR): Secuencias ubicadas en ambos extremos del genoma (de 100 a 140 pares de bases) que permiten la circularización del ADN y contienen los orígenes de replicación viral.

  • Proteína Terminal (TP): Unida covalentemente al extremo 5′ de cada cadena de ADN. Actúa como un cebador (primer) proteico indispensable para el inicio de la replicación del genoma viral.

  • Proteínas similares a histonas: El ADN está estrechamente empaquetado y neutralizado por proteínas básicas codificadas por el virus, principalmente la proteína VII, la proteína V y la proteína Mu, que forman un complejo nucleoproteico denso análogo a la cromatina celular.

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Organización Transcripcional: Genes Tempranos y Tardíos

El genoma adenoviral se transcribe en dos fases principales, separadas por el inicio de la replicación del ADN viral:

  • Regiones Tempranas (Early – E): Expresadas antes de la replicación del ADN. Se dividen en cuatro casetes transcripcionales principales (E1E2E3E4). Sus productos proteicos están destinados a forzar a la célula a entrar en la fase S del ciclo celular, evadir la respuesta inmunitaria del huésped y sintetizar la maquinaria de replicación viral.

  • Regiones Tardías (Late – L): Expresadas tras el inicio de la replicación del ADN. Se transcriben a partir de un único promotor principal tardío (MLP) y generan un gran transcrito primario que, mediante splicing alternativo, produce cinco familias de ARNm (L1 a L5). Estas regiones codifican exclusivamente para las proteínas estructurales de la cápside y las proteínas de ensamblaje.

Clasificación y Taxonomía Molecular

Los adenovirus pertenecen a la familia Adenoviridae. Los patógenos humanos se agrupan dentro del género Mastadenovirus (adenovirus de mamíferos). Históricamente clasificados por serotipificación basada en reacciones de neutralización cruzada, la taxonomía moderna del Comité Internacional de Taxonomía de Virus (ICTV) utiliza criterios filogenéticos y genómicos.

Los adenovirus humanos (HAdV) se dividen en siete especies designadas con letras de la A a la G (Human mastadenovirus A-G). En la actualidad, mediante la secuenciación completa de los genes del hexón, la fibra y el pentón, se han identificado más de 100 genotipos distintos. Esta diversidad genética explica la variabilidad en el tropismo tisular y las manifestaciones clínicas asociadas a cada especie.

Ciclo de Replicación Viral a Nivel Molecular

El ciclo replicativo del adenovirus es un proceso lítico altamente orquestado que culmina con la producción de hasta un millón de progenies virales por célula infectada.

1. Adsorción y Unión a Receptores Celulares

El proceso comienza con la interacción de alta afinidad entre el dominio globular de la fibra viral y un receptor primario en la membrana de la célula huésped. Los receptores varían según la especie viral:

  • CAR (Receptor de Coxsackievirus y Adenovirus): Utilizado por la mayoría de las especies (A, C, D, E, F).

  • CD46 (Proteína Cofactor de Membrana): Utilizado predominantemente por la especie B.

  • Desmogleína-2 (DSG-2): Utilizado por serotipos específicos asociados a infecciones respiratorias severas (ej. HAdV-3, HAdV-7, HAdV-14).

  • Ácido siálico: Utilizado por algunos genotipos de la especie D causantes de queratoconjuntivitis.

Tras esta unión primaria, la base del pentón interactúa con correceptores secundarios, específicamente las integrinas alfa-v-beta-3 y alfa-v-beta-5, lo que desencadena señales intracelulares que promueven la internalización.

2. Internalización y Escape Endosomal

La interacción con las integrinas induce la endocitosis del virión mediada por vesículas revestidas de clatrina. A medida que el endosoma madura, la bomba de protones celular disminuye el pH intraluminal. Esta acidificación provoca un cambio conformacional masivo en la cápside viral, liberando las fibras y exponiendo la proteína VI. La proteína VI posee dominios anfipáticos que se insertan en la membrana endosomal, provocando su lisis y permitiendo el escape de la cápside parcialmente desensamblada hacia el citosol antes de que el endosoma se fusione con los lisosomas degradativos.

3. Transporte Intracelular e Importación Nuclear

Una vez en el citoplasma, la cápside residual se acopla al complejo motor de la dineína. Utilizando la red de microtúbulos celulares, el virus es transportado de manera retrógrada hacia el centro organizador de microtúbulos y, finalmente, hasta el Complejo del Poro Nuclear (NPC). En el poro nuclear, la cápside se desensambla por completo, y el genoma viral, aún asociado a la proteína terminal y a la proteína VII, es importado al nucleoplasma.

4. Replicación del ADN Viral

En el núcleo, la maquinaria celular transcribe la región temprana E1A. Las proteínas E1A actúan como potentes transactivadores que encienden el resto del genoma viral. La replicación del ADN adenoviral es independiente de la síntesis de fragmentos de Okazaki y requiere tres proteínas virales codificadas por la región E2:

  • Proteína Terminal precursora (pTP): Actúa como cebador proteico.

  • ADN polimerasa viral (Ad DNA pol): Enzima con actividad polimerasa y exonucleasa correctora.

  • Proteína de unión a ADN monocatenario (DBP): Estabiliza la cadena desplazada durante la replicación.

El proceso sigue un modelo de desplazamiento de cadena: la polimerasa sintetiza una nueva cadena continua desde un extremo, desplazando la cadena complementaria original, la cual posteriormente forma una estructura en «sartén» (panhandle) gracias a las secuencias ITR, permitiendo la síntesis de su cadena complementaria.

5. Transcripción Tardía, Ensamblaje y Lisis Celular

Tras la replicación del ADN, se activa el Promotor Principal Tardío (MLP), iniciando la síntesis masiva de proteínas estructurales en el citoplasma. Estas proteínas son importadas de vuelta al núcleo, donde ocurre el ensamblaje de las cápsides inmaduras vacías. El genoma viral es empaquetado en estas cápsides gracias a una secuencia de empaquetamiento específica ubicada cerca del ITR izquierdo. Finalmente, una proteasa viral escinde las proteínas precursoras, madurando el virión y volviéndolo infeccioso. La acumulación masiva de viriones y proteínas tóxicas induce la lisis de la célula huésped, liberando la progenie viral.

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Patogenia y Mecanismos de Evasión Inmunológica

Tropismo Tisular y Tipos de Infección

Los adenovirus exhiben un marcado tropismo por las células epiteliales de la faringe, la conjuntiva, el tracto respiratorio y el intestino delgado. Dependiendo del contexto celular, pueden establecer tres tipos de interacciones:

  • Infección Lítica: Ocurre en células epiteliales permisivas, resultando en replicación viral completa y muerte celular.

  • Infección Latente: Se establece en células linfoides (amígdalas, adenoides, placas de Peyer). El virus persiste en estado episomal sin producir progenie infecciosa masiva, pudiendo reactivarse en estados de inmunosupresión.

  • Transformación Oncogénica: Observada exclusivamente en modelos de roedores in vitro e in vivo (especialmente con la especie A), pero nunca demostrada en humanos. Ocurre en células no permisivas donde el ciclo lítico se aborta, pero los genes tempranos E1A y E1B se integran en el genoma celular.

Interferencia con el Ciclo Celular y Apoptosis

Para asegurar un entorno óptimo para la replicación de su ADN, el adenovirus fuerza a la célula huésped a entrar en la fase S del ciclo celular.

  • La proteína E1A se une e inactiva a la proteína del retinoblastoma (pRb), liberando al factor de transcripción E2F, que promueve la expresión de genes celulares necesarios para la síntesis de ADN.

  • Esta proliferación aberrante es detectada por los sensores celulares, lo que normalmente induciría la apoptosis mediada por la proteína supresora de tumores p53. Para contrarrestar esto, el adenovirus expresa las proteínas E1B-55K y E4-ORF6, que forman un complejo ubiquitina-ligasa que marca a p53 para su degradación proteasómica, y la proteína E1B-19K, que actúa como un homólogo funcional de la proteína antiapoptótica celular Bcl-2.

Evasión de la Respuesta Inmunitaria Innata y Adaptativa

Los adenovirus han evolucionado un arsenal sofisticado, codificado principalmente en la región E3, para evadir la vigilancia inmunológica:

  • Inhibición de la presentación antigénica: La glicoproteína E3-19K se localiza en la membrana del retículo endoplásmico, donde se une fuertemente a las cadenas pesadas del Complejo Mayor de Histocompatibilidad de clase I (MHC-I). Esto retiene al MHC-I en el retículo, impidiendo su transporte a la superficie celular y evitando que los linfocitos T citotóxicos (CD8+) reconozcan y destruyan la célula infectada.

  • Resistencia a citocinas proinflamatorias: Las proteínas E3-14.7KE3-10.4K y E3-14.5K (complejo RID) internalizan y degradan receptores de muerte celular en la superficie, protegiendo a la célula de la apoptosis inducida por el Factor de Necrosis Tumoral alfa (TNF-alfa) y el ligando de Fas (FasL).

  • Evasión del Interferón: El virus transcribe grandes cantidades de ARN no codificantes llamados VA-RNAs (ARN asociados a virus). Estos ARN estructurados se unen e inhiben a la proteína quinasa R (PKR), una enzima inducida por el interferón que normalmente bloquearía la traducción de proteínas virales mediante la fosforilación del factor de iniciación eIF2-alfa.

  • Evasión de sensores de ADN: Aunque el ADN viral puede ser detectado por la vía cGAS-STING o el Receptor de Tipo Toll 9 (TLR9), las proteínas tempranas del adenovirus modulan negativamente estas cascadas de señalización para atenuar la producción de interferones de tipo I.

Manifestaciones Clínicas y Correlación Fisiopatológica

El periodo de incubación oscila entre 2 y 14 días. Aunque un alto porcentaje de infecciones son subclínicas, los adenovirus son responsables de síndromes bien definidos, fuertemente correlacionados con la especie y el genotipo viral:

  • Infecciones del Tracto Respiratorio Superior e Inferior: Causadas predominantemente por las especies B, C y E. Incluyen faringitis exudativa, amigdalitis, coriza y laringotraqueobronquitis (crup). Los genotipos HAdV-4 y HAdV-7 (especie E y B) son notorios por causar brotes de Enfermedad Respiratoria Aguda (ERA) en reclutas militares, caracterizada por neumonía severa. En lactantes, pueden causar neumonía necrotizante con secuelas a largo plazo como bronquiectasias.

  • Infecciones Oculares:

    • Fiebre Faringoconjuntival: Típicamente asociada a HAdV-3 y HAdV-7. Se presenta con fiebre, faringitis, conjuntivitis folicular (frecuentemente unilateral al inicio) y linfadenopatía preauricular. Común en brotes asociados a piscinas con cloración deficiente.

    • Queratoconjuntivitis Epidémica (QCE): Causada por la especie D (HAdV-8, 19, 37, 53, 54). Es una afección altamente contagiosa y severa que afecta la córnea (queratitis punteada superficial), pudiendo dejar opacidades subepiteliales que comprometen la visión durante meses.

  • Infecciones Gastrointestinales: Las especies F (HAdV-40 y HAdV-41) y G (HAdV-52) son una causa principal de gastroenteritis aguda pediátrica, solo superadas por los rotavirus y norovirus. Estos genotipos son fastidiosos en cultivo celular y tienen un tropismo estricto por el epitelio intestinal.

  • Infecciones Genitourinarias: La cistitis hemorrágica aguda, caracterizada por disuria y hematuria macroscópica autolimitada, es causada clásicamente por los genotipos HAdV-11 y HAdV-21 (especie B), afectando principalmente a niños varones.

  • Infecciones en Pacientes Inmunodeprimidos: En receptores de trasplante de progenitores hematopoyéticos o de órganos sólidos, la reactivación de adenovirus latentes puede provocar enfermedad diseminada letal, hepatitis fulminante, neumonía severa y nefritis tubulointersticial.

Aplicaciones Biotecnológicas: Vectores Adenovirales

La profunda comprensión de la genómica adenoviral ha permitido su ingeniería como vectores de transferencia génica. Las ventajas incluyen su capacidad para infectar una amplia gama de células (en división y quiescentes), su genoma estable que no se integra en el cromosoma del huésped (minimizando el riesgo de mutagénesis insercional) y la facilidad para producirlos a altos títulos.

  • Vectores de Primera Generación: Se elimina la región E1 (haciendo al virus incompetente para la replicación) y frecuentemente la región E3 (para aumentar la capacidad de clonación de transgenes hasta 7-8 kb). Estos vectores se propagan en líneas celulares empaquetadoras (como HEK-293) que complementan la función E1 en trans.

  • Vacunas Recombinantes: Los vectores adenovirales han revolucionado la vacunología moderna. Para evitar la inmunidad preexistente contra el adenovirus humano tipo 5 (HAdV-5) en la población general, se han desarrollado plataformas basadas en serotipos humanos raros (como Ad26, utilizado en vacunas contra el Ébola y el SARS-CoV-2) o adenovirus de origen simio (como ChAdOx1, derivado de chimpancé, utilizado en la vacuna de Oxford-AstraZeneca contra la COVID-19).

  • Virosis Oncolítica: Se diseñan adenovirus condicionalmente replicativos (CRAds) que portan mutaciones específicas (ej. deleción en E1B-55K) que les impiden replicarse en células sanas con p53 funcional, pero les permiten replicarse y lisar selectivamente células tumorales que carecen de vías supresoras de tumores intactas.

Resumen Histofisiológico y Clasificación Clínica

Especie (ICTV) Genotipos Representativos Receptor Principal Tropismo Tisular Predominante Patologías Clínicas Asociadas
A 12, 18, 31 CAR Tracto gastrointestinal Infecciones crónicas/latentes, gastroenteritis leve. Alta oncogenicidad en roedores.
B 3, 7, 11, 14, 21 CD46, DSG-2 Tracto respiratorio, tracto urinario Enfermedad respiratoria aguda, cistitis hemorrágica, fiebre faringoconjuntival.
C 1, 2, 5, 6 CAR Tracto respiratorio, tejido linfoide Infecciones respiratorias pediátricas, latencia en amígdalas/adenoides.
D 8, 19, 37, 53, 54 CAR, Ácido siálico Ojo, tracto gastrointestinal Queratoconjuntivitis epidémica (QCE), gastroenteritis.
E 4 CAR Tracto respiratorio, ojo Enfermedad respiratoria aguda (epidemias militares), conjuntivitis.
F 40, 41 CAR Tracto gastrointestinal Gastroenteritis aguda infantil (diarrea acuosa prolongada).
G 52 CAR Tracto gastrointestinal Gastroenteritis (menos frecuente).

Preguntas Frecuentes Técnicas (FAQ)

¿Cómo evade el adenovirus la presentación antigénica mediada por linfocitos T citotóxicos?

El adenovirus transcribe la glicoproteína temprana E3-19K, la cual se localiza en la membrana del retículo endoplásmico. Esta proteína se une con alta afinidad a las cadenas pesadas del Complejo Mayor de Histocompatibilidad de clase I (MHC-I), impidiendo su transporte hacia la membrana plasmática y evitando así que los linfocitos T CD8+ reconozcan los péptidos virales.

¿Cuál es el papel exacto de las proteínas E1A y E1B en la alteración del ciclo celular?

La proteína E1A se une a la proteína del retinoblastoma (pRb), liberando el factor de transcripción E2F para forzar a la célula a entrar en la fase S del ciclo celular. Para evitar que esta proliferación anómala desencadene la apoptosis mediada por p53, las proteínas E1B-55K y E4-ORF6 marcan a p53 para su degradación proteasómica, mientras que E1B-19K actúa como un análogo de Bcl-2 bloqueando las vías apoptóticas intrínsecas.

¿Qué receptores celulares determinan el tropismo tisular de los diferentes genotipos de adenovirus?

El tropismo está dictado por la interacción del dominio globular de la fibra viral con receptores específicos. La mayoría de las especies utilizan el Receptor de Coxsackievirus y Adenovirus (CAR), pero la especie B utiliza predominantemente la Proteína Cofactor de Membrana (CD46) o la Desmogleína-2 (DSG-2), lo que explica su capacidad para infectar células hematopoyéticas y epitelios respiratorios estratificados.

¿Por qué se eliminan los genes E1 y E3 en el diseño de vectores adenovirales para vacunas y terapia génica?

La deleción de la región E1 hace que el vector sea incompetente para la replicación, garantizando la seguridad del paciente al impedir que el virus genere progenie infecciosa. La deleción simultánea de la región E3, que no es esencial para el crecimiento viral in vitro, permite aumentar el espacio disponible en el genoma para insertar transgenes terapéuticos o antígenos vacunales de mayor tamaño.

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